¿Qué es la Gestalt?

Giravoltar. GESTALT Cecília Poblete
Reseña Histórica

La terapia Gestalt es una modalidad terapéutica desarrollada a mediados del siglo XX por Laura Perls, Fritz Perls y Paul Goodman. Se basa en la filosofía existencial y las teorías de la percepción de la psicología de la Gestalt, una escuela de pensamiento que se originó en Alemania a principios del siglo XX.

Orígenes

La terapia Gestalt nació entre 1940 y el 1950. Juntos, Laura y Fritz Perls sentaron las bases de esta terapia a partir de sus propias experiencias y de su formación en psicoanálisis, fenomenología y filosofía existencial. En Nueva York, fundaron el Instituto de Gestalt, donde desarrollaron y empezaron a enseñar esta nueva forma de terapia.

Peculiaridades

La terapia Gestalt se centra en la experiencia presente y la conciencia personal. Promueve la comprensión del aquí y del ahora, animando a los individuos a responsabilizarse de sus pensamientos, emociones y acciones. Esta terapia considera que el todo es más que la suma de sus partes, y que la percepción y experiencia humana son fenómenos globales que no pueden ser desglosados ​​en componentes más pequeños sin perder su esencia.

Éxito Actual

Hoy en día, la terapia Gestalt es ampliamente reconocida y practicada en todo el mundo. Su popularidad se debe, en parte, a su aplicación práctica y capacidad para abordar una amplia gama de problemas psicológicos y emocionales. Además del trabajo individual en el ámbito de la psicoterapia clínica, promueve las instancias de grupo que fomentan la comprensión y el apoyo mutuo.

Es un enfoque creativo y orgánico que se ajusta en cada momento, que permite una adaptación fluida y dinámica a las necesidades de cada persona.

Técnicas y Manera de Trabajar

La terapia Gestalt utiliza diversas técnicas para ayudar a las personas a tomar conciencia del momento presente y a integrar sus experiencias. Algunas de las técnicas más comunes incluyen:

1. La Atención plena aquí y ahora

Se busca fomentar la atención de las experiencias internas y externas en el momento presente y observar cómo se relacionan entre ellas.

Esto ayuda a las personas a ser conscientes de sus pensamientos, emociones y sensaciones físicas sin juicio.

2. Diálogo de Partes y juego de roles

A través de diálogos imaginarios entre distintos aspectos del yo, los clientes pueden explorar conflictos internos y con otras personas.

3. Experimentación y Exploración corporal

La terapeuta puede sugerir actividades o experiencias para ayudar a los clientes a explorar sentimientos o conductas inconscientes.

Éstas pueden incluir dramatizaciones, ejercicios de respiración o movimientos corporales para desbloquear emociones guardadas.

4. La Silla Vacía

La silla vacía sirve como representante de cualquier persona o situación con la que es favorable dialogar para visualizar los elementos del conflicto.

5. Trabajo de sueños y fantasías guiadas

La terapia Gestalt puede apoyarse en el trabajo de Jung en lo referente al inconsciente colectivo y el poder curativo de los símbolos para profundizar en la comprensión de la experiencia humana. El trabajo con sueños tiene un gran valor en terapia, puesto que permite acceder a contenidos profundos del inconsciente, facilitando la integración de aspectos reprimidos o desconocidos de la personalidad. Además, el poder de la imaginación es fundamental en la reformulación de pensamientos destructivos porque permite crear nuevas narrativas y significados, que pueden favorecer la curación emocional y psicológica.

6. Confrontación de las incoherencias del lenguaje

La terapeuta observa las discrepancias entre lo que la persona dice y lo que realmente experimenta o siente. Al llevar esto a la conciencia la persona puede integrar sus experiencias de forma más completa. La autenticidad y la congruencia favorecen el bienestar emocional. De esta forma la terapeuta ayuda a detectar los aspectos ignorados que necesitan ser integrados, reconocidos y aceptados.